Con la imagen de Milei en caída y una desaprobación mayoritaria, el techo electoral del oficialismo se estanca


Una nueva encuesta del laboratorio de investigación Equipo Mide, con 1.946 casos relevados en agosto, retrata un clima social atravesado por el pesimismo y una fuerte demanda de cambio, en un contexto donde la imagen del presidente Javier Milei muestra un deterioro significativo. Según el relevamiento, un 59% de los consultados tiene una imagen negativa del mandatario frente a apenas un 38% que la evalúa de manera positiva, lo que arroja un diferencial de imagen de ‑21 puntos porcentuales. Ese dato se replica en la evaluación de su gestión: un 58% la desaprueba, contra un 38% que la respalda, con un núcleo duro de rechazo del 43% que la califica directamente como “muy mala”.

Un diagnóstico de crisis compartido por la mayoría

La percepción negativa se extiende también a la lectura general sobre el estado del país: un 55% de los encuestados considera que la Argentina atraviesa “una crisis profunda”, mientras que apenas un 2% la define como una “situación estable”. En sintonía con ese diagnóstico, un 63% cree que el rumbo desde la asunción de Milei es “equivocado”, frente a un 37% que lo considera correcto. Entre las principales preocupaciones que atraviesan a la sociedad, los bajos salarios y la desocupación empatan como las inquietudes más mencionadas, con 24% cada una, muy por delante de la corrupción (10%), la inseguridad (7%), el propio gobierno (7%) y la pobreza (7%).

El estudio también midió la percepción sobre distintas áreas específicas de gestión, y allí el balance resulta desfavorable para el oficialismo en casi todos los rubros. Salud, justicia y asistencia social son las carteras peor evaluadas, con más del 60% de opiniones negativas (sumando “mala” y “muy mala”) en cada caso. Economía y educación también muestran un fuerte rechazo, con un 59% de valoraciones negativas. Las áreas con mejor desempeño relativo son Defensa y Fuerzas Armadas y Relaciones Internacionales, aunque incluso allí el porcentaje de opiniones negativas supera al de las positivas. En cuanto a la percepción sobre corrupción, un 48% considera que existe y que es mayor que en gobiernos anteriores, mientras que un 31% adicional cree que hay corrupción, aunque en menor medida que en gestiones previas.

Una sociedad dividida, pero con más opositores que apoyos

En términos de identificación política, el 41% de los consultados se define como opositor al gobierno de Milei, contra un 29% que dice apoyarlo y un 30% que se ubica en una posición intermedia, sin apoyar ni oponerse. Esa fotografía se completa con una pregunta más directa sobre los temores del electorado: consultados sobre qué les genera más preocupación, si la continuidad de Milei o el regreso del peronismo, un 47% eligió “que siga Milei” frente a un 42% que señaló “que vuelva el peronismo”, una diferencia ajustada que refleja el nivel de polarización actual.

El techo electoral del oficialismo

Uno de los datos más relevantes del relevamiento tiene que ver con las perspectivas electorales de cara a 2027. Ante la posibilidad de que Milei busque la reelección, solo un 25% de los encuestados afirmó que “seguro lo va a votar”, mientras que un 13% adicional dijo que “podría llegar a votarlo”. En el otro extremo, un contundente 54% aseguró que “nunca lo votaría”, lo que deja un techo electoral estimado en 38% para el presidente. Un patrón similar aparece al consultar sobre un eventual acuerdo electoral entre La Libertad Avanza y el PRO: solo un 23% aseguró que “seguramente” votaría por esa alianza y un 16% dijo que “podría llegar a votarla”, mientras que un 51% descartó de plano esa opción, dejando el techo electoral de esa posible coalición en 39%.

Un escenario abierto de cara a 2027

En conjunto, los datos del relevamiento describen un escenario complejo para el oficialismo nacional: una imagen presidencial deteriorada, una gestión mayoritariamente desaprobada y un techo electoral que, según esta medición, no logra superar el 40% ni en una eventual candidatura de Milei ni en un acuerdo con el PRO. Sin embargo, el dato sobre los “miedos” cruzados entre la continuidad libertaria y el regreso del peronismo confirma que la sociedad argentina permanece dividida, sin que el descontento generalizado con el gobierno actual se traduzca automáticamente en un respaldo mayoritario hacia la oposición.