Kicillof visitó Misiones, firmó convenios con Passalacqua y encabezó un acto que reavivó su proyección presidencial


El gobernador bonaerense Axel Kicillof cumplió una intensa jornada de 12 horas en Misiones, en una visita que combinó gestión, apuntalamiento del vínculo con su par Hugo Passalacqua y un fuerte despliegue político con vistas a 2027. Junto al mandatario misionero, Kicillof firmó un acuerdo marco de colaboración y convenios específicos en materia de seguridad y desarrollo agrario e industrial, en el marco de lo que ambos definieron como una articulación entre dos provincias que «comparten problemáticas similares» frente a la política económica del Gobierno nacional.

Un discurso común contra el ajuste de Milei

«Tenemos un Gobierno nacional al que le importa muy poco lo que pasa en las provincias y que propone un modelo que castiga a las economías regionales. Nuestra respuesta es seguir fortaleciendo el federalismo», planteó Kicillof en sus redes sociales tras la firma de los convenios. En la misma línea, el gobernador bonaerense fue más duro durante el resto de la jornada: acusó a la administración libertaria de «abandono» disfrazado de federalismo y sostuvo que «el Gobierno nacional nos quita ilegalmente los recursos que nos corresponden para construir un falso superávit». Passalacqua, por su parte, coincidió en el diagnóstico y remarcó que «las provincias somos preexistentes a la Nación, y en momentos como este es cuando más tenemos que tirar juntos del carro para salir adelante».

Ciencia, producción y una parada clave entre los yerbateros

La agenda del día incluyó, además de la firma de los acuerdos, una recorrida por la Escuela Secundaria de Innovación de Posadas y por Biofábrica Misiones S.A., un centro de biotecnología agrícola con el que la provincia de Buenos Aires ya mantiene vínculos de cooperación desde 2021. El tramo más sensible de la visita se dio en Apóstoles, donde Kicillof recorrió la Cooperativa Las Tunas, una productora yerbatera fundada en 1960, y dialogó con tareferos y pequeños productores golpeados por la desregulación del sector tras el DNU 70/24, que le quitó al Instituto Nacional de la Yerba Mate su facultad regulatoria. «Cuando el Estado se corre, lo que se impone es la ley del más fuerte y los perjudicados siempre son los eslabones más débiles de la cadena de valor», sostuvo el gobernador bonaerense, al vincular la crisis yerbatera con la situación de otras economías regionales del país.

Un acto con tono de campaña en el PJ misionero

La jornada cerró con un acto en la sede del Partido Justicialista de Posadas, encabezado junto al presidente del PJ misionero, Christian Humada, ante una gran concurrencia de militantes que, según trascendió, no se registraba en la provincia desde hacía unos veinte años. Allí Kicillof adoptó un tono explícitamente electoral: «Tenemos que ser miles los que expliquemos que cinco años más de estas políticas nos llevarían a un precipicio (…) y trabajemos para construir, desde abajo hacia arriba, una alternativa nacional», lanzó, mientras acusaba a Milei de no haberle «traído nada positivo» a la provincia en tres años de gestión. Humada, por su parte, remató: «La sociedad ya no aguanta más las políticas del actual Gobierno nacional. Necesitamos que el próximo presidente sea peronista».

Una foto política clave para ambos gobernadores

Más allá del contenido de gestión, la visita tuvo una lectura política evidente para ambas partes. Passalacqua atraviesa un proceso de «emancipación» tras su reciente ruptura con el histórico líder misionero Carlos Rovira, y busca sumar aliados que lo respalden en su disputa por sostener el poder provincial. Para Kicillof, en cambio, la jornada funcionó como un nuevo capítulo de su recorrida federal con perfil presidencial, aunque desde su propio entorno reconocieron cautela respecto al vínculo con Passalacqua: fuentes cercanas al gobernador bonaerense señalaron que, por ahora, el misionero «hace equilibrio» y no define abiertamente su alineamiento político de cara a 2027.