El riesgo país argentino tocó su nivel más bajo desde 2018 tras un anuncio del Gobierno sobre el pago de la deuda


Los mercados financieros argentinos tuvieron una jornada de fuerte optimismo después de que el ministro de Economía, Luis Caputo, presentara el plan del Gobierno para hacer frente a los pagos de deuda hasta 2027. Como reacción, el llamado «riesgo país» —un indicador que mide qué tan confiables ven los inversores del mundo a las cuentas argentinas— bajó a 408 puntos, el nivel más bajo desde que Javier Milei asumió la presidencia y el más bajo desde 2018. En términos simples: cuanto más bajo es ese número, más barato y fácil le resulta al país conseguir financiamiento externo.

Qué anunció el Gobierno

Caputo explicó que el objetivo de la actual gestión es que, hacia 2031, Argentina recupere el estatus de «investment grade», una especie de sello de confianza que le facilitaría el acceso a créditos internacionales más baratos. Aclaró, sin embargo, que volver a endeudarse en los mercados del exterior no es una meta en sí misma, sino una alternativa que el Gobierno podría usar si las condiciones resultan convenientes. Según el funcionario, la estrategia oficial es no tomar deuda nueva para pagar intereses, sino cubrir esos compromisos con el ahorro fiscal, de manera que el nivel de endeudamiento del país vaya bajando con el tiempo en relación al tamaño de la economía.

Cómo repercutió en el mercado

El buen clima se trasladó directamente a las inversiones: el principal índice de acciones argentinas, el S&P Merval, subió más de 2%, con fuertes subas en bancos como BBVA y Banco Supervielle. Los bonos del Estado también treparon, aunque de manera más moderada. Entre los analistas consultados por distintos medios financieros, la lectura fue en general positiva: coincidieron en que el plan apunta a que Argentina dependa cada vez menos del financiamiento externo y more en fortalecer su propio mercado de capitales, aunque dejando la puerta abierta a una futura vuelta a los mercados internacionales si las condiciones lo permiten.

Qué pasó con el dólar

El tipo de cambio se mantuvo prácticamente sin cambios: el dólar en el Banco Nación cerró en $1.510, mientras que el dólar informal («blue») subió apenas cinco pesos, a $1.515. El Banco Central, que interviene comprando y vendiendo dólares para intentar estabilizar el mercado, compró unos 81 millones de dólares durante la jornada, lo que le permitió sumar reservas hasta superar los 48.000 millones de dólares, su nivel más alto en más de un mes.

La mejora de los activos argentinos también estuvo acompañada por un clima positivo en los mercados globales: las principales bolsas de Estados Unidos subieron, impulsadas por las acciones tecnológicas, mientras que el precio del petróleo se mantuvo estable después de que los países productores acordaran aumentar la producción y se normalizara el tránsito por una zona clave de comercio marítimo en Medio Oriente, lo que redujo los temores de un nuevo salto en la inflación mundial.