El Gobierno obtuvo USD 3.200 millones en préstamos internacionales para afrontar un vencimiento de deuda


El Gobierno argentino cerró dos acuerdos de financiamiento por un total de USD 3.200 millones con bancos internacionales, en una operación respaldada por organismos multilaterales que apunta a reforzar la liquidez del Tesoro antes del pago de un importante vencimiento de deuda previsto para este 9 de julio. Los créditos fueron oficializados mediante resoluciones publicadas en el Boletín Oficial y forman parte de la estrategia financiera diseñada por el Ministerio de Economía para 2026 y 2027.

El mayor de los préstamos asciende a USD 2.000 millones y fue otorgado por BBVA y Santander, con garantías del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF) y del Organismo Multilateral de Garantía de Inversiones (MIGA), ambos pertenecientes al Grupo Banco Mundial. En paralelo, el Deutsche Bank concedió un segundo crédito por USD 1.200 millones, respaldado parcialmente por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), que garantiza hasta USD 550 millones.

Fondos para afrontar el pago de bonos

Los recursos serán destinados a cubrir parte del compromiso de aproximadamente USD 4.200 millones que el Estado debe cancelar a tenedores de bonos soberanos entre amortizaciones e intereses. Según había anticipado el ministro de Economía, Luis Caputo, el Tesoro ya contaba con cerca de USD 3.900 millones depositados en el Banco Central, por lo que el ingreso de estos préstamos permitiría afrontar el vencimiento con un margen adicional de liquidez.

Desde el equipo económico sostienen que este tipo de financiamiento ofrece condiciones más favorables que una emisión directa de deuda en los mercados internacionales. El secretario de Finanzas, Federico Furiase, afirmó que la estrategia busca refinanciar los vencimientos al menor costo posible, extender los plazos de la deuda y mantener una trayectoria sostenible de la relación entre deuda y producto bruto interno.

Las operaciones también se enmarcan en el programa financiero presentado por el Gobierno para el resto de 2026 y el próximo año. Ese esquema contempla otras fuentes de recursos, entre ellas nuevos desembolsos de organismos internacionales, emisiones de deuda en el mercado local, privatizaciones y la posibilidad de recurrir a los mercados externos si las condiciones financieras resultan convenientes.

De acuerdo con la planificación oficial, el objetivo es cubrir los compromisos de deuda sin incrementar el peso del endeudamiento sobre la economía. En ese sentido, el Gobierno sostiene que estos préstamos no están destinados a financiar gasto corriente, sino a refinanciar obligaciones ya existentes y fortalecer la posición financiera del Tesoro frente a los próximos vencimientos.